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El amor no tiene edad y puede sorprendernos a la vuelta de cualquier esquina. Solo el espejo nos depara una imagen distinta físicamente, pero nuestro corazón siempre es el mismo. Siempre necesitamos la mirada, la compañía y vivir el mundo de a dos. Así es que: ¡Paren el mundo, que quiero amar! |
Las mujeres en todo el transcuros de nuestra vida pasamos por diferentes etapas, unas veces nos sentimos en la cima, tenemos el control absoluto de todo y sentimos que somos el centro del universo y otras veces por el contrario sentimos que tocamos fondo, que no podemos afrontar ningun problema, perdemos nuestra autoestima y nos sentimos desvaloradas.
Muchos de nuestros problemas radican en la busqueda del amor y cuando pasan los años pensamos que sera imposible encontrar a la persona perfecta para nosotros, sin pararnos a pensar en que el amor no tiene edad y puede sorprendernos a la vuelta de cualquier esquina.
El amor es como una llave que nos permite entrar a un mundo de situaciones inesperadas. A los 18 años esas situaciones inesperadas son llamadas “locuras de amor” En la madurez esas situaciones inesperadas son más bien decisiones alocadas.
Como mujer con experiencia, puedo decir que las decisiones amorosas te permiten una vida sentimental más plena. Tomarlas significa ser consciente de los riesgos, y saber que existen riesgos incrementa mis ganas de afrontarlos.
La Madurez es una etapa de experiencia, de sabiduría, de energías, de ímpetu, de pasión. Y también es una etapa de reconocimiento.
Me veo ahora como una mujer que no tiene por qué renunciar a los placeres que solo el amor puede brindarme.
En estos momentos ciertas opiniones me parecen ridículas y sin sentido:
Que las mujeres maduras pierden la capacidad de amar, que no disfrutan plenamente de la vida sexual, que son menos sensibles. ¡Mentiras!
La Madurez nos permite hacer todo lo que esos comentarios absurdos niegan, y mucho más.
El amor no tiene edad y puede sorprendernos a la vuelta de cualquier esquina.
Solo el espejo nos depara una imagen distinta físicamente, pero nuestro corazón siempre es el mismo. Siempre necesitamos la mirada, la compañía y vivir el mundo de a dos.
Así es que ¡Paren el mundo, que quiero amar!
Así somos las mujeres.
A veces necesitamos de un beso apasionado y sentir que volamos en el espacio, otras veces lo único que queremos es un tierno beso, y hasta un abrazo sincero en el que podamos sentir la mayor seguridad... Somos vulnerables, caprichosas, dulces, tiernas, inocentes, traviesas, arrogantes, orgullosas y hasta odiosas algunas veces... Basta un pequeño detalle,el mas sencillo y eso puede hacer que nuestros ojos brillen como estrellitas, y que en nuestra cara la sonrisa nos acompañe todo el día, basta un minuto de silencio para entristecer, y basta un piropo para que nuestras mejillas se sonrojen...
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Mujer : Arriésgate a la vida, a ser tú, por encima de los miedos, cómete las dudas de un bocado, asegúrate de que cada suspiro cuenta, de que cada lágrima enriquece, porque al final, hasta el dolor nos construye. Vamos mujer, sé quien quieras ser, con o sin maquillaje, con tetas o sin ellas, eso sí, con el firme ímpetu, de amarte hasta el último instante, no permitas que ningún dogma te domine, o que algún feminismo extremo te diga qué hacer, por favor sé tú y sólo tú, con el alma en alto, con el corazón firme en el pecho, con la falda de golfa, con la camisa de monja, pero tú. Viajemos hacia adentro, porque en últimas debemos follarnos vivo ese “qué dirán” |